Una nueva identidad que vale la pena

Por tanto la Marca es el nombre y la imagen de nuestra empresa.

En un mercado cada vez más saturado, la marca entra en juego como elemento diferenciador y por ello hay que ir más allá del simple hecho de poner un nombre y un logotipo, hay que construir una imagen sobre ello, asociarlo, incluso, a valores, aspiraciones y sueños (cuando pensamos en la marca a nuestra mente no solo viene el característico logo y colores , sino también los valores con los que se ha ido asociando con el tiempo). Y es aquí donde entra en juego el branding.

En el marketing el branding se centra en hacer que la marca sea reconocible y familiar

El branding será lo que le ayude a nuestra empresa y sus productos o servicios a diferenciarse del resto y sobresalir sobre ellos y por lo tanto, es de suma importancia prestarle la atención y los medios que necesita para conseguir esos objetivos, que en medio y largo plazo, beneficiarán a nuestra empresa.

La marca como elemento de diferenciación

La marca distingue del resto de competidores en nuestro sector, y como hemos dicho, no puede limitarse a un nombre y un logo, tiene que congregar otros elementos entorno a ella, elementos generalmente intangibles, que van desde los valores que queremos que se asocien a nuestra marca o productos, hasta nuestra identidad corporativa.

Una buena marca es aquella que consigue destacar sobre las demás en un mercado saturado, que hace que un consumidor decida comprar nuestro producto antes que el de la competencia, aun cuando esté pueda ser más caro (porque en su mente ese incremento de precio puede estar asociado a mejor calidad o fiabilidad).

Algunos tipos de branding

  • Branding Personal: Es aquel que se aplica sobre la persona a nivel individual, es decir, la marca es la propia persona. En los últimos años ha ganado fuerza y relevancia dentro del entorno digital (por ejemplo, con los youtubers o influencers).
  • Branding corporativo: Es el branding “tradicional”, el enfocado a la marca y la empresa, y del que os vamos a hablar a los próximos epígrafes.
  • Employer branding: Este nuevo concepto se centra en trabajar la marca del empleado, puesto que los empleados de una empresa son los primeros embajadores de la misma y su marca.

El proceso de análisis

Toda estrategia de branding debe comenzar por un proceso de análisis de todos los aspectos que rodean nuestra empresa, y no solo se trata de conseguir toda la información posible, sino que está, además sea sincera.

El proceso de análisis debe comenzar por nuestro propio negocio, yendo más allá de la marca, para poder transmitir el por qué de nuestro negocio, crear una personalidad que recoja los valores y atributos que sean motivadores y determinantes. Si logramos conectar esa personalidad del negocio con el cliente, estaríamos produciendo una conexión emocional, que ya no se quedará en los atributos superficiales de nuestra marca.

También deberemos analizar la competencia y la posición de su marca en el mercado, puesto que no podrán emplearse las mismas estrategias de branding si somos líderes en nuestro sector (nosotros marcamos las tendencias, los mensajes, los atributos que se consideran relevantes, etc.), si otro competidor es el líder o estamos en un sector en el que todavía no se ha consolidado una marca líder. Una de las herramientas que podemos usar para llevar a cabo este análisis DAFO.

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